“La ley espiritual del equilibrio”

Vivimos en un mundo que fue creado por Dios, el universo infinito para todos. Un maravilloso regalo de compartir y disfrutar con la humanidad sin extremos, porque la moderación es el mantra divino de la vida que cuando se aplica en todo, se convierte en la clave principal del balance y la estabilidad.

Por ejemplo, si tu cuerpo se siente en equilibrio, pero tu espíritu no lo está, esto quiere decir que tu consciencia consciente se está dejando llevar hacia lo desconocido, como el futuro, o te está llevando hacia atrás, al pasado.

Recordemos lo importante de prestarle atención al momento, porque si no, perdemos el equilibrio y conexión con nuestro entorno. Cuando aprendemos a vivir desde nuestro espíritu más que de nuestro cerebro, comenzamos a comprender los deseos de la consciencia sensorial que nos da el don de distinguir esa pieza del rompecabezas espiritual que nos hace falta.

El exceso en todo sentido confunde la mente y nos agota. Lo que era una aventura al principio pierde el sentido porque se vuelve una rutina.

Cuando reflexionamos y escuchamos la voz de nuestro espíritu, nos lleva a comprender y reconocer que debemos tener nuestras prioridades en orden porque esto nos da el regalo de que nos conozcamos a nosotros mismos para mantenernos fieles a lo que realmente somos, porque como ya sabemos que lo que nuestros ojos nos muestran pueden muy bien ser ilusiones, pero ya presentes y conscientes, reconocemos que lo que sentimos dentro de nuestro espíritu es real. De esta forma podemos elegir un camino en armonía y unión porque lo que ya sentimos tiene un valor verdadero y estable en nuestras vidas.