“El espíritu del agua”

El agua como elemento poderoso resuena con nuestro ser, somos creados en su mayoría a base de agua. Reflexionemos más íntimamente en este divino elemento que nos impregna de amor, porque su magia trabaja desde ese mismo lugar poderoso que el creador nos ha obsequiado con tanto amor.

Cuando observamos el agua metafísicamente, podemos aprender increíblemente de sus poderosas enseñanzas. Nos enseña compasión a través de sus mismos misterios superiores y nos da el don de recibir su sanación.

La naturaleza en general se nutre del agua, ella asume la posición más baja que puede, sin importarle donde se encuentra, fluyendo majestuosamente por todos los rincones de su propia naturaleza.

La vida, como el Tao, Dios, y el universo Infinito por medio de nuestras propias experiencias nos va expandiendo en ese espacio infinito que nos une eternamente, a recibir la sabiduría y hacernos más humildes de corazón con valentía y firmeza, con un espíritu amoroso y dispuesto aceptar y amar incondicionalmente,

que es el espíritu dentro de nosotros que siempre nos guía amar al prójimo y que así mismo como el agua proporciona sus grandiosos beneficios y libremente sigue su recorrido, sin esperar nada a cambio, la sabiduría nos enseña a compartir con la humanidad de la misma forma, sin apegos y sin expectativas, porque así como el agua, aprendemos a reflejar desde nuestro entorno con un sentimiento de integridad y sinceridad cada momento.